Colección: Margaret River

En Margaret River el mar es el protagonista, se ve y se siente salvaje. Entender el ritmo de las olas se vuelve fundamental para entrar y salir de él sin porrazos.

Al turquesa del mar lo acompaña el verde del bosque tupido, en el que se ven incontables canguros a la hora del atardecer.

Mi primera vez en Margaret viví en el camping por algunas semanas, madrugaba para ir a trabajar en la cosecha de uvas, lo que me dejaba muchas horas del día para descansar en la arena y disfrutar de la playa. Mi segunda vuelta fue mi despedida de Australia, este pueblo surfero se sintió hogar un verano entero, con amigas, una casa preciosa con un jacarandá que tiñó de violeta todo el patio.

Margaret me regaló un tiempo clave de profunda conexión con la naturaleza.